martes, 20 de abril de 2010

Abelló Linde cierra la planta de Zona Franca tras ocho décadas de actividad

La propietaria de la antigua Ibérica AGA concentra su producción y la dirección comercial de la zona sur en Jerez, donde hoy inaugura una planta de envasado

La planta de Abelló Linde, antigua Ibérica AGA, ha echado el cierre definitivo después de 84 años de actividad (1926). La clausura se produce después de que la compañía alemana haya culminado el proceso de transferencia de su actividad, tanto industrial como comercial, a Jerez. Las nuevas instalaciones son una ampliación del complejo situado en el Polígono de la Ciudad del Transporte, donde hoy inaugura una planta de producción y envasado de gases industriales, alimentarios y medicinales; un centro de investigación y desarrollo; así como las oficinas comerciales que darán servicio a la denominada región sur, zona que abarca Andalucía y Extremadura.
La factoría gaditana, ubicada en el polígono exterior de Zona Franca (calle Gibraltar), dejó de funcionar hace en torno a un mes y ha supuesto el traslado a la localidad jerezana de los 50 trabajadores que componen la plantilla. El traslado del personal es íntegro y no se ha registrado ninguna baja, según aseguraron fuentes de la empresa.
La marcha ahora consumada empezó a fraguarse después de que Linde absorbiera en 1999 el 100% de la empresa sueca AGA Ibérica, hasta entonces propietaria. Los primeros rumores sobre el desmantelamiento se remontan a 2002. Entonces, el comité de empresa comenzó a mostrar su preocupación sobre la posibilidad de que la actividad se sacara de la ciudad. Tras barajarse Dos Hermanas (Sevilla) como uno de los destinos, tanto el Ayuntamiento como la Diputación -a través del teniente de alcalde de Fomento, Fernando Sicre, y el presidente de la entidad provincial, Rafael Román- mostraron su confianza en que, al menos, la industria se quedara en la Bahía. El Consorcio, por su parte, luchó por mantener la sede de la dirección comercial y que ésta se integrara en la reordenación de este espacio para crear el nuevo escaparate de edificios de oficinas y modernas naves en la entrada a la capital. Finalmente, Abelló, filial española del grupo Linde Gas, líder mundial en este mercado, decidió concentrar sus operaciones en Jerez. Primero cerró la fábrica de acetileno por razones de "reordenación interna" y luego llegó la confirmación de la clausura total de las instalaciones alegando la necesidad de unas mejores comunicaciones y de mayor disponibilidad de suelo.
El complejo de Zona Franca se encuentra actualmente en estado de completa obsolescencia. Fuentes de la compañía aseguraron que aún no se ha determinado la solución que se dará a esta parcela, ubicada en un sitio privilegiado en la ciudad. Precisamente, en este sentido, Abelló Linde mostró el año pasado su disconformidad con la decisión de la Junta de Andalucía de proteger el edificio de oficinas e incorporarlo al Inventario de Bienes Reconocidos del Patrimonio Histórico Andaluz. La empresa alegó contra esta declaración y su director, Jesús Utrilla, advirtió que "el más perjudicado será el que venga detrás, no nosotros que estamos a punto de irnos".