lunes, 21 de febrero de 2011

Quejas por las condiciones de las primeras promociones de viviendas

Piden a Procasa que solucione las condiciones de sus contratos y los desperfectos de sus pisos

"Fuimos conejillos de Indias". Esa es la conclusión a la que han llegado los jóvenes que accedieron a las primeras de las promociones de viviendas de Procasa destinada a jóvenes en régimen de alquiler con opción a compra. Después de tres años viviendo en sus casas, siguen denunciando la situación que atraviesan y que está haciendo que no disfruten plenamente de sus nuevas vidas.
En primer lugar, denuncian los numerosos desperfectos que tienen los pisos. Y es que no están nada contentos con los acabados de la obra, tanto por los materiales usados como por las consecuencias que están deparando. Paredes con la pintura desprendida, zonas con mucha humedad, ventanas que no cierran, filtraciones de agua cada vez que llueve... son algunas de las circunstancias que vienen sufriendo estos inquilinos, que ya han denunciado en numerosas ocasiones la situación a Procasa.
Y en segundo lugar, se quejan también de las condiciones del contrato que les une a esas viviendas y del alto precio que ahora pide Procasa para formalizar la compra, el doble en algunos casos de lo que en su día les prometieron. "Hoy en día por veinte o veintitantos millones de pesetas te puedes comprar muchas cosas, debido a la situación del sector inmobiliario", opina al respecto Óscar, uno de los afectados.
Todos estos jóvenes, en torno a sesenta, ya formaron en su día una plataforma y denunciaron todos estos problemas públicamente. Desde entonces han tenido algún tímido contacto con Procasa, empresa responsable de estas promociones (en Sopranis, San Juan de Dios, Teniente Andújar, Arricruz...). Las últimas noticias se remontan al mes de mayo; y desde entonces dicen estar esperando respuesta de Procasa, a pesar de haber vuelto a pedir en varias ocasiones una entrevista con el concejal responsable de Vivienda y presidente de Procasa, Juan José Ortiz, al que piden que arreglen los desperfectos de sus viviendas y mantenga los precios de venta que les prometieron cuando accedieron a sus pisos.