lunes, 14 de febrero de 2011

La residencia de San Juan de Dios espera el concierto de plazas para abrir

La monumental obra de rehabilitación que ha llevado a cabo el Obispado ha concluido y ya se trabaja en su interior a la espera de recibir ancianos · Gerón necesita abrir ya o renunciará a la gestión del centro

Ha salvado los numerosos obstáculos que ha planteado rehabilitar un edificio con tantos siglos de historia y rodeado por la antigua muralla de la ciudad; ha logrado solventar los problemas con la plantilla de trabajadores del antiguo hospital; ha conseguido reactivar los trabajos y finalizar la obra después de los problemas económicos con la empresa constructora. El más que complicado proceso de conversión del antiguo hospital de San Juan de Dios en residencia de ancianos ya es una realidad. El equipamiento que ha construido el Obispado de Cádiz y Ceuta y que servirá para paliar la alta demanda de plazas de residencia en la ciudad ya está listo para abrir. Y para ello, sólo hay que esquivar el último obstáculo de una carrera que dura ya más de cuatro años: firmar el concierto de las plazas con la Junta de Andalucía.
Obispado y Fundación Gerón esperaban cerrar el acuerdo para principios de este mes de febrero. Pero los días siguen llegando y la situación cada vez se hace más insostenible. Tanto, que Gerón ya anunciado que sólo podrá seguir manteniendo un geriátrico cerrado hasta el mes que viene. Si en marzo no se pone en marcha la residencia, la fundación renunciará a la gestión por ser inviable económicamente. Y es que el actualmente San Juan de Dios está costando 80.000 euros mensuales, ya que al mantenimiento habitual del edificio se une el trabajo que desde hace semanas están realizando los 47 trabajadores del antiguo hospital que han sido absorbidos por la empresa, tal y como se comprometió el Obispado cuando se hizo con la titularidad del edificio.
Por si fuera poco, a estos 80.000 euros mensuales hay que unirle el millón de euros que ha invertido esta fundación en equipar el edificio con las más modernas tecnologías y con el mobiliario más adecuado y cómodo para la estancia de los mayores.
El resultado de la apuesta del Obispado -que ha invertido 13 millones de euros en este proyecto- y de Gerón es un edificio plenamente adaptado a su nuevo uso en el que se han respetado los elementos más destacados del antiguo hospital y en el que se ha puesto en valor los restos medievales y romanos de la muralla de la ciudad.
De la mano del gerente de Patrimonio del Obispado, José Carlos García Solano; del gerente de la Fundación Gerón, Javier Merino y del director de la residencia, Diario de Cádiz ha visitado las instalaciones que desde hace semanas están más que listas para recibir a los nuevos vecinos de este edificio. Prácticamente, un hotel de cinco estrellas y 8.000 metros cuadrados destinado a los mayores con necesidad de dependencia.
"Hemos apostado por las máximas calidades, como hacemos en todos nuestros centros", explica Javier Merino mientras enseña el salón comedor de la planta baja, en cuya pared del fondo y en el suelo se ha rescatado y se muestra parte de la muralla. Y es que asegura Merino que mientras la media para equipar una residencia se sitúa entre los tres y los cuatro mil euros por residente, ellos han gastado seis mil euros por cada anciano que vivirá en San Juan de Dios.
Los restos de la muralla se observan por cualquier rincón del edificio. En paredes enteras de algunas habitaciones y despachos; en los largos pasillos enmarcados como si se trataran de cuadros; en la escalera de servicio... Pero donde más partido se le ha sacado a esta puesta en valor de los restos arqueológicos es en un enorme salón situado en la primera planta, donde se han dejado al descubierto los arcos de la antigua muralla.
Cada pasillo, cada dependencia, cada estancia tiene un techo diferente. Y también ambientes igualmente distintos. Incluso olores, ya que Gerón desarrolla con los mayores una técnica de aromaterapia para que relacionen cada sala con un olor y con un color.
La obra de rehabilitación ha necesitado sustituir la totalidad de los forjados del edificio, además de abrir nuevos espacios y cerrar otros; una pequeña reordenación que busca sacar el máximo partido a un totalmente renovado San Juan de Dios. Pero, al mismo tiempo, se han respetado muchos de los elementos del antiguo edificio, como el patio principal, los azulejos holandeses, la singular barandilla de la escalera principal o las columnas de mármol de algunos pasillos y del salón situado en la segunda planta. Y el escudo de la que fue propietaria durante siglos del inmueble: la hermandad de la Santa Caridad, que así seguirá presente en este equipamiento.
En definitiva, el Obispado ha conseguido poner a disposición de la ciudad el que será el mayor geriátrico, con capacidad para 125 residentes y para otros 45 mayores en la Unidad de Estancia Diurna. Una apuesta que generará 80 puestos de trabajo estables (a los que se unirán las eventuales bajas o vacaciones) y que servirá también para reactivar la economía de todo el entorno, porque Gerón asegura que siempre procura que los proveedores de todo lo necesario para la residencia (comida, medicamentos, pan,...) sean los negocios de alrededor.
En San Juan de Dios está ya todo dispuesto para empezar a darle vida. Una firma de la Consejería de Bienestar de la Junta será el último escollo de esta gran apuesta de la Iglesia diocesana en la ciudad.