miércoles, 18 de mayo de 2011

La Casa del Obispo tiene que cerrar sus puertas por falta de seguridad

Las filtraciones de humedad como consecuencia de la mala terminación de Entre Catedrales provoca un cortocircuito en el sistema domótico · Monumentos Alavista culpa al Ayuntamiento de todos los daños

A oscuras y con un leve olor a quemado en el ambiente el gerente de Monumentos Alavista, Germán Garbarino, mostraba ayer el "deplorable" estado en que se encuentra la Casa del Obispo.
El último episodio de esta historia lo ha marcado el cortocircuito que se produjo en la Sala del Templo este lunes, que ha derivado en la avería del sistema de domótica e inmótica y sistema de seguridad, ante lo que la empresa encargada del mantenimiento ha aconsejado el cierre cautelar.
La causa ha sido la "gran concentración de humedad" que se filtra desde el Campo del Sur como consecuencia de las obras del edificio Entre Catedrales, que "no deja de provocar daños en el yacimiento". Según los técnicos de la empresa encargada del mantenimiento eléctrico las cajas de conexionado de cables que se encuentran bajo los muros están mojadas, "incluso se hunden los techos de escayola con solo tocarlos".
Durante la rueda de prensa y posterior recorrido por el yacimiento, en la que Garbarino contó con el apoyo de los candidatos a la alcaldía del POSE e IU, Marta Meléndez y Sebastián Terrada, respectivamente, el gerente de Monumentos Alavista explicó los daños y medidas solicitadas al Ayuntamiento con el objetivo de abrir cuanto antes sus puertas y recuperar la total normalidad.
Concretamente, añadió, "hemos solicitado una reunión con carácter urgente para tratar la reparación de los daños, como promotor de la obra Entre Catedrales, de las deficiencias provocadas por esta obra y la rápida solución de todos los demás desperfectos y total desprotección de restos arqueológicos".
De hecho, si en el plazo de quince días no se reabren nuevamente al público las instalaciones, "esta empresa se verá obligada a despedir a sus nueve trabajadores, indefinidos desde hace cinco años".
Garbarino recordó que todos estos problemas han sido comunicados "en infinidad de escritos a la constructora y al Ayuntamiento desde noviembre de 2007, sin que a día de hoy tengamos respuesta alguna por parte de esta administración".
Otro de los motivos del cierre cautelar de la Casa del Obispo ha sido la inutilización de la única salida de emergencia del edificio, que el pasado viernes fue precintada por la Policía Local, cuando el Ayuntamiento paralizó las obras de la segunda fase por falta de licencia de obras.
"Se ha vuelto a poner en conocimiento del Consistorio que dicha puerta debe estar obligatoriamente operativa debido al recorrido de seguridad del yacimiento", concretaba Germán Garbarino.
Respecto al inicio de dichos trabajos de la segunda fase aclaró que "hicimos un requerimiento para hacer esta obra y cuando pasan seis meses de silencio administrativo la ley nos ampara, al darse por hecho que el Ayuntamiento da su conformidad". Y es que ya que hace más de quince meses que Monumentos Alavista solicitó la licencia de obra para poner en valor los restos que se encuentran justo en la explanada que hay bajo Entre Catedrales, según recogió este medio en abril de 2010.
El gerente de la empresa concesionaria de este yacimiento pide, por tanto, que se repare antes que nada los problemas de humedad "ocasionado por el placaje que se hizo de la fachada cuando se realizó Entre Catedrales. Fue entonces cuando aparecieron los problemas". "Hasta que no arreglen esto no se puede reparar el resto porque sería inútil, sobre todo teniendo en cuenta el costoso precio del sistema domótico".
Durante estos años también se han visto dañados como consecuencia de las filtraciones el criptopórtico romano anexo a la puerta de salida al solar; la parte de la cisterna romana de época republicana que alberga el edificio, así como la zona superior de muros y techos -donde está todo el cableado que ha ocasionado el cortocircuito-, que es lo más perjudicado. A esto se suma el deterioro de las 108 piezas que componen la pasarela traslúcida que guía al usuario sobre los restos, "como consecuencia de las vibraciones sufridas en el edificio por las obras de Entre Catedrales".
Según Garbarino , "se utilizarán las vías oportunas para reclamar los daños ocasionados y se reclamará lo que corresponda por el reiterado incumplimiento contractual".
El Ayuntamiento declaró a este medio hace unas semanas que abrió un expediente a la empresa debido a la negativa de ser inspeccionado, ante lo que Garbarino afirma "que se negaron a identificarse". Asimismo también niega la inspección que el Consistorio anunció por parte de Vorsevi, de cuyo informe se desprende la pertinente protección de los restos. "Aquí no ha venido nadie, eso no es cierto", desmiente.
Garbarino tiene claro que se trata de una "persecución" del Ayuntamiento contra Monumentos Alavista, porque nosotros trabajamos en numerosos yacimientos y concesiones por Andalucía y España y no tenemos problemas".
Una historia que parece enquistada en los despechos y que no hace más que enturbiar la imagen turística de la ciudad.