jueves, 10 de junio de 2010

La promotora del Valcárcel sitúa el final de la obra entre 2017 y 2020

Negocia con Diputación una ampliación de los plazos del convenio para iniciar los trabajos entre 2013 y 2016, según evolucione la situación económica · El PGOU acepta las alegaciones de la empresa

El proyecto del hotel en Valcárcel está llamado a ser uno de los ejemplos más claros de la lentitud con la que en Cádiz salen adelante obras consideradas como esenciales cuando se plantean por primera vez.
Hace ya ocho años se anunció la conversión del antiguo centro educativo en un complejo hotelero de cinco estrellas. Lo que podría suponer un plazo más que suficiente para culminar esta operación se ha agotado en trámites burocráticos entre el Ayuntamiento y la Junta que, ahora, se dan por fin por cerrados. En este tiempo, sin embargo, la crisis económica ha afectado de lleno a todo el sector hotelero y a la financiación bancaria de los mismos.
Con este panorama, la promotora ha modificado su calendario de actuación. La última fecha, anunciada ayer, alarma por cuanto aleja aún más la perspectiva de contar con este necesario equipamiento.
Así, la empresa Zaragoza Urbana, promotora de la obra, ha trasladado a la Diputación Provincial, con la que renegocia el convenio, que las obras en el hotel no comenzarán antes de 2013 y siempre que la situación económica mejore en estos tres próximos años. Si la crisis persiste, la fecha de inicio de los trabajos se trasladaría como muy tarde hasta el 2016. Teniendo en cuenta que la previsión es que las obras, por su complejidad, se alarguen cuatro años, el hotel podría estar terminado en la horquilla que va desde 2017 a 2020. Es decir ¡18 años! después de plantearse este proyecto.
Promotora y Diputación están negociando una ampliación del convenio de venta del inmueble. Zaragoza Urbana trasladó este miércoles su nueva propuesta que antes de dos semanas será contestada por la administración provincial y en la que se incluye también formas de pago del dinero que aún queda por abonar por la compra y, también, sobre el futuro de la Escuela Provincial de Hostelería, ubicada actualmente en el viejo Valcárcel.
Francisco Menacho, vicepresidente de la Diputación y que lleva directamente estas negociaciones, indicó a este diario que la intención de esta institución era la de mantener este proyecto hotelero por la importancia que tenía para la ciudad y la Bahía, asumiendo también que la actuación situación financiera dificultaba la realización de inversiones de las del calado de Zaragoza Urbana, que ronda los 50 millones de euros.
La compañía aragonesa, muy arraigada en Cádiz ya que aquí posee el Hotel Playa Victoria, ha mostrado su deseo por seguir con este proyecto, según declaró ayer a este diario su director general, Felipe Sanz. "Ahora no se puede hacer. Hemos incluso planteado a Diputación la posibilidad que puede renunciar al contrato, pero nosotros tenemos mucha ilusión por este proyecto y queremos iniciarlo en cuanto el mercado lo permita".
En todo caso, de persistir la crisis y la nula financiación bancaria, el horizonte de 2015-2016 se marca como esencial para la continuidad o no de esta operación.
El evidente interés de Zaragoza Urbana se demuestra con la realización de un excepcional proyecto arquitectónico a cargo de Rafael Moneo, Tomás Carranza y Javier Montero del que se han redactado más de una decena de versiones en un intento por conseguir "la perfección", según ha reclamado Sanz a su equipo. El diseño recupera la historia urbanística del antiguo Hospicio, con zonas ocultas desde hace décadas, y aporta a la ciudad equipamientos hostelero de gran lujo.
"Esta es una obra brutal, hasta el punto que no creo que haya existido otra de tal calibre en la ciudad", destacaba recientemente a este periódico Felipe Sanz.
Mientras se cierra con Diputación una modificación en el convenio vigente desde hace cerca de ocho años, las negociaciones con el Ayuntamiento por parte de la empresa parece que van por buen camino. Así al menos se refleja en las alegaciones que Zaragoza Urbana presentó al Plan de Ordenación Urbana.
La Memoria de Participación del documento acepta la alegación de Zaragoza Urbana en cuanto al uso del frontal del hotel a fin de que vaya de acorde con el convenio firmado entre las dos partes en su día.
De esta forma se mantiene este suelo como "zona verde privada de uso comunitario, inedificable y vinculada a la explotación del hotel" ya que se consideraba inviable para el proyecto una posición contraria. Igualmente se acepta la rectificación de destinar a "actividades compatibles" o usos compatibles ligados al hotelero a una extensión de 8.000 metros cuadrados bajo rasante.
En este suelo, la empresa quiere ubicar locales comerciales y de hostelería que complementen la oferta para celebrar reuniones y congresos.