domingo, 13 de junio de 2010

"Si no se hacen las grandes obras antes del 12, los retrasos pueden ser mayores"

El ex político nacido en Cádiz y uno de los siete padres de la Constitución española, ingresará mañana como académico de número en la Hispano Americana de Ciencias, Artes y Letras

José Pedro Pérez Llorca es muchas cosas, pero ante todo uno de los siete padres de la Constitución española, la norma fundamental que ha hecho posible la convivencia pacífica en democracia más larga de toda Historia de España, pese a todas las críticas, las transigencias, las concesiones, los ataques y las rigideces. O quizá por todo eso. El político, nacido en Cádiz en 1940 en el seno de una familia con muchas raíces en la capital, es uno de los responsables de eso, aunque él no ha querido nunca atribuirse mucho mérito. Incluso, en más de una ocasión, ha querido restar el brillo de leyenda a aquella etapa, ahora considerada modélica.
José Pedro Pérez-Llorca ingresará mañana en la Real Academia Hispano Americana de Ciencias, Artes y Letras, y accede a una entrevista, pero con muchas precauciones en sus respuestas y algunas condiciones, de las cuales la más llamativa es "no hablar de política". El ex ministro de UCD justifica su postura por la composición "tan plural" de la Academia, y con el afán de no molestar a ninguno de los componentes de la institución gaditana e internacional que le acogerá. En este caso, sale a relucir la faceta más diplomática de Pérez-Llorca, que fue precisamente el último ministro de Asuntos Exteriores de los gobiernos de UCD.
"Para mí supone ante todo un grandísimo honor el ingreso en la Academia", dice Pérez-Llorca, que valora además "la oportunidad de conocer y tratar a personas muy interesantes de las que hay mucho que aprender". Y el factor sentimental no se puede obviar: "La ocasión de poder participar en sus trabajos me facilitará prolongar aún más los periodos de presencia en Cádiz".
Sobre el ámbito de actuación de la Academia, cree que el nuevo miembro que "la relación de España con América es algo básicamente atípico en el mundo. Hay relaciones que se le parecen, pero no son iguales". ¿Está empantanada esa relación en la retórica y la historia de una relación difícil?. En este caso Pérez-Lorca es más bien optimista: "El potencial que aún guarda esta relación es enorme. Por nuestra parte hay que intentar desarrollar ese caudal haciéndonos presentes donde haya ocasión". Eso sí: "Hay que huir siempre de cualquier atisbo de prepotencia o arrogancia, basta siempre con señalar que podemos ser útiles y que somos de la familia. Con cada país en concreto hay que guardar formas y fórmulas específicas".
Cádiz está a punto de celebrar el Bicentenario de las Cortes, en la que hubo una gran presencia americana, por eso piensa que "hay que tomarlo como una oportunidad. Ahora coincide con un ciclo muy revisionista y crítico sobre nuestra presencia histórica, pero esto ocurre periódicamente. Como en otras ocasiones hay que mantenerse como miembros de la familia, aunque haya estado mal avenida en tiempos ya remotos. El ciclo volverá a cambiar. Ahora hay que volcarse", asegura. Aunque es consciente de que las palabras pueden terminar teniendo más peso que las realidades: "Un rasgo común de la familia iberoamericana es la existencia de un grado de retórica tendente a ser alto en sus celebraciones. Por cierto con un nivel de calidad oratoria admirable. Por tanto una componente de ese tipo es algo que hay que asumir como natural. La realidad de una misma lengua y una base cultural y axiológica comun es tan impresionante que se acaba imponiendo por sí sola. Se ha avanzado mucho en realidades y nos hemos liberado de la parte más vacua de la retórica. Asumiendo que hay y habrá siempre problemas, la situación es prometedora".
Vuelve a salirle el optimismo moderado, que se impone también a la hora de predecir los posibles beneficios para la ciudad de esa celebración: "Hay que conseguirlo. En el mundo hay ejemplos de ciudades que han obtenido mejoras permanentes, desde las infraestructuras hasta la imagen, gracias a estos eventos. El poner en relación el Bicentenario con la Constitución de 1812 es una idea muy fecunda, que además se corresponde con la realidad histórica. Aunque las circunstancias son las que son, hay que hacer un esfuerzo para que el puente y el tren de altas prestaciones estén a tiempo. Si se llegara a saltar la fecha del 12, los retrasos podrían ser mayores".
Aunque vive en Madrid, Pérez-Llorca sigue la actualidad de Cádiz constantemente, y tiene su opinión, por supuesto: "Veo que la ciudad está en muy buenas manos. Los tiempos son los que son e influyen muy desfavorablemente en nuestros problemas endémicos. Hay que conseguir que las otras administraciones apoyen, especialmente para no desperdiciar la oportunidad del 12. Aquí le tenemos que echar mucha imaginación al futuro. La imaginación no es precisamente algo de lo que estemos faltos en Cádiz. Hay que hacer que el 12 salga bien y pensar que después viene el 2013 y los años sucesivos".

http://www.diariodecadiz.es/article/cadiz/723302/si/no/se/hacen/las/grandes/obras/antes/los/retrasos/pueden/ser/mayores.html