domingo, 13 de junio de 2010

Desde un casino a un acuario pasando por un hotel de lujo

Eventos Marítimos dice seguir esperando "un sí o un no" a su proyecto de parque marino

7.000 metros cuadrados de edificio, maravillosas vistas al mar. Se admiten ideas. Podría ser la llamada por parte de las administraciones con el fin de dar uso a este edificio que a finales de este mes cumple 18 primaveras dejado de la mano de Dios.
Nació para la Colón pero en cuanto pasó la regata nadie supo qué hacer allí. La alcaldesa Teófila Martínez contaba en 2005 que, al parecer, un grupo empresarial italiano quería allí un hotel de lujo con un gran casino. Pero su gozo cayó en un pozo cuando se descubrió que se había descubierto que esos inversores tenían relaciones con negocios de dudosa legalidad.
Pero la idea del hotel es la más arraigada con este edificio. De hecho, el 1 de octubre de 2003 la Autoridad Portuaria respondía a una petición del Ayuntamiento de usar el edificio como hotel. La contestación que, entonces le dio Rafael Barra fue que para un cambio de uso de ese talante era necesario modificar el plan estratégico del puerto y, condición sine qua non, que el Ayuntamiento justificara la actuación propuesta. Pero la documentación que llegaba a las oficinas de la APBC parecía no ser suficiente, por lo que el proyectado hotel quedó hecho otro cadáver.
Desde aquel entonces, muchos empresarios decían no entender el por qué de esa dejación. Tanto es así que, por ejemplo, desde Horeca, Antonio de María proponía ubicar en su última planta una discoteca de verano. Diego Sales (UCA) proponía una residencia universitaria o Ana Alonso, de la Asociación de Mujeres Empresarias, optaba porque fuera una escuela de negocios relacionada con las actividades marinas lo que finalmente debería instalarse allí. Igualmente proponía un archivo del Mar "orientado a investigadores de ciencias marinas que incluya talleres escuela sobre maquetas de veleros". Así lo publicaba Diario de Cádiz hace ahora dos años.
Pero hace menos, José Antonio Alcántara, un empresario de Cádiz relacionado con la hostelería, decía tener socios y dinero para ubicar en el Ciudad del Mar un acuario. Fue un ambicioso proyecto que muchos se han tomado a sorna. Y de ello se queja aún Alcántara. "Yo sigo muy desanimado y realmente nadie me ha dado ni un sí ni un no". Afirma que ha mantenido ya varias reuniones con responsables de la Autoridad Portuaria y del Ayuntamiento y "todos andan mareándome y sigo con mi proyecto en pie aunque sea ya por amor a Cádiz y por pura cabezonería". De hecho, este jueves, el portavoz de Eventos Marítimos dijo que anda ahora esperando una reunión con la delegación de Obras Públicas para intentar dar un "nuevo impulso a mi proyecto".
Ideas, haberlas , haylas. Pero el futuro sigue siendo una incógnita y el edificio sigue pidiendo auxilio.