jueves, 24 de febrero de 2011

La modernizada estación de bombeo de La Martona, operativa en cuatro meses

La delegada provincial de Medio Ambiente en Cádiz y directora provincial de la Agencia Andaluza del Agua, Silvia López, ha anunciado que este lunes 14 de febrero se ha iniciado el proceso de puesta en marcha de la estación de bombeo Alcalde Juan de Dios Molina (La Martona), una vez finalizados los trabajos de la instalación. Curiosamente se difunde esta noticia cuando está de actualidad la polémica posible multa de la Junta al Ayuntamiento por vertidos al mar sin control ni depuración.
La demorada obra, que finalizó el pasado mes de noviembre, ha creado 90 puestos de trabajo directos y ha supuesto una inversión de 12 millones de euros para modernizar las instalaciones actuales y optimizar el rendimiento de las aguas mejorando la depuración en la ciudad. A la mejora de la depuración se une la mayor capacidad, que reducirá el riesgo de inundaciones en los barrios gaditanos. Una vez ejecutado los trabajos y cumplimentados los trámites necesarios, se acomete la fase final para que La Martona entre en funcionamiento, al fin.
La duración del proceso de puesta en marcha se estima en cuatro meses, en los que se procederá a conectar la estación de bombeo con las redes de saneamiento de la capital gaditana.
La Consejería de Medio Ambiente, a través de la Agencia Andaluza del Agua, ha construido una estación dotada con dos pozos de bombeo, uno de aguas fecales y otro de pluviales. Además, se ha colocado un nuevo grupo electrógeno y una nueva nave industrial para cubrir el complejo.
Los dos pozos proyectados permitirán separar aguas fecales de las pluviales, de modo que las primeras se bombeen hasta la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) Cádiz-San Fernando y las segundas, al ser aguas limpias, al mar.
El nuevo pozo de fecales tiene una profundidad de 30 metros, una capacidad muy superior a la anterior y cuenta con cinco bombas que permitirán bombear cien litros por segundo cada una.
Según explicó la delegada de Medio Ambiente Silvia López se trata de una “obra de gran envergadura y complejidad, tanto por la profundidad del pozo de fecales como por los numerosos servicios afectados que se han tenido que desviar”.
Durante el tiempo que ha durado esta obra la anterior instalación ha funcionado con normalidad, por lo que los trabajos no han afectado al funcionamiento de las redes de la ciudad de Cádiz.