jueves, 2 de junio de 2011

Las obras de San Juan de Dios dejan al descubierto la muralla defensiva

La Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía ha confirmado el hallazgo que obligará a retranquear en algunos metros las obras pero no a su paralización

Era inevitable. Escarbar en Cádiz y no topar con una huella del pasado es misión imposible. La última en decir aquí estoy yo formó parte en su día de la muralla defensiva de la ciudad, construida allá por el siglo XVII y que ha aparecido en los trabajos que se llevan a cabo para reurbanizar la plaza de San Juan de Dios.
La ley obliga a que en toda obra que necesite movimientos de tierra trabaje un arqueólogo, en este caso contratado por el Ayuntamiento, y que es el encargado de presentar un informe a la Delegación Provincial de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía. Así lo ha hecho cuando han aparecido estos restos y en estos momentos los arqueólogos estudian un plano de las murallas defensivas de Cádiz del XVII para poder situarlos con certeza.
En la mañana de ayer varios obreros se afanaban por ir limpiando la zona para dejar al descubierto esta zona de la muralla que tiene aproximadamente medio metro de ancho y dos de profundidad. Al preguntarles si el hallazgo era lo que parecía desde fuera lo confirmaron, aunque no quisieron entrar en más detalles.
La aparición de este vestigio de la muralla que venía desde San Carlos, y que enlazaba por la Cuesta de las Calesas con las Puertas de Tierra, provocará que toda la obra deba retranquearse unos metros para evitar dañarla, aunque desde la Consejería de Cultura se enviaba un mensaje de tranquilidad y se dejaba claro que en ningún caso se iban a paralizar los trabajos por este motivo. En la zona en cuestión, justo entre el pozo que recogerá las aguas pluviales de la zona y la nueva fuente ornamental de la plaza de San Juan de Dios, debía comenzar a construirse en breve la segunda de estas fuentes, aunque ahora se cambiará el proyecto para no destruir los restos. Desde Cultura se ha explicado que una vez que se cataloguen, y se contraste la información que se posee en este momento, se taparán para que quede a resguardo para generaciones venideras, conservándose in situ.
Hay que recordar que en el solar de la Subdelegación del Gobierno también aparecieron restos arqueológicos y Cultura aún está pendiente de dictaminar qué clase de protección requieren. Este trámite es obligatorio antes de cerrar el proyecto del nuevo complejo.