martes, 1 de junio de 2010

Jiménez Mata y Malo de Molina documentarán la arquitectura del Doce

Serán los autores de una guía encargada por el Consorcio del Bicentenario para analizar el urbanismo del siglo XIX

Jiménez Mata y Malo de Molina documentarán la arquitectura del DoceFue el siglo que dibujó lo que hoy es Cádiz (intramuros). Las décadas de 1800 en adelante fueron fundamentales en el desarrollo de la ciudad, sobre todo con vistas a hacer de la capital un lugar más amable, con plazas y lugares donde conversar y relacionarse con los vecinos.

Juan Jiménez Mata y Julio Malo de Molina han sido los ganadores del concurso desarrollado por el Colegio de Arquitectos para realizar una guía de la arquitectura del siglo XIX, es decir, de la época de las Cortes y las décadas que siguieron en la que Cádiz aún mantuvo su importancia política aunque no económica.

El Consorcio del Bicentenario es el que ha encargado este trabajo, que deberá estar listo a finales de año para que se edite en 2011.

La guía no es un simple instrumento turístico, es decir, no es una sucesión de fotos con pequeños textos y mapas, aunque sí tendrá algunas rutas para descubrir rincones de la ciudad. Aborda el análisis de la arquitectura del siglo XIX de una manera profunda. «Fue una época muy importante porque se reutilizó el patrimonio que ya existía, sobre todo el eclesiástico, para abrir plazas y espacios públicos», describe Jiménez Mata.

Jiménez Mata y Malo de Molina documentarán la arquitectura del DoceSe refiere a la desamortización de bienes de la iglesia (e incluso operaciones anteriores) que dieron lugar a las plazas de Mina, La Merced, la apertura de la de la Catedral e incluso el borde del puerto. Fueron movimientos vitales para la ciudad porque hasta esas primeras décadas del XIX la ciudad estaba muy colmatada. «Sólo existían dos grandes espacios, la Corredera (hoy San Juan de Dios) y la antigua plaza de Armas (San Antonio)», precisó Malo de Molina.

«Los arquitectos, ingenieros y regidores de la época actuaron con una gran inteligencia», señaló el ex decano de los arquitectos, que subrayó que Cádiz fue pionera en este tipo de reformas interiores, que luego llegarían a urbes como Madrid o Barcelona.

El libro no sólo se ocupará de la creación de nuevos espacios. También de la incorporación del modernismo, el estilo isabelino, etc. Y tendrá también un apartado para la «arquitectura perdida»: lo que desapareció en ese siglo XIX para dar paso a otros edificios que han llegado a nuestros días. Un ejemplo: el cuartel de San Fernando, que estaba en el lugar que hoy ocupa el hospital Mora (actualmente sede de la Universidad de Cádiz).

La obra es fruto de un convenio rubricado por el colegio de Arquitectos y el Consorcio del Bicentenario hace apenas un mes y medio. En el acuerdo firmado por el presidente del Consorcio, Luis Pizarro, y el decano del colegio, Ramón Pico, se habla de la necesidad de que los visitantes puedan entender «lo que significó la arquitectura para ese momento».

Para ello, además de la edición de este libro (y otro dedicado a San Fernando, con la misma temática) se quiere poner en marcha un servicio de guías especializados.

Hay que recordar que la arquitectura tendrá especial relevancia también en 2012 con la celebración de la Bienal Iberoamericana de Arquitectura, que reunirá en Cádiz a expertos de uno y otro lado del Atlántico.

http://www.lavozdigital.es/cadiz/v/20100601/cadiz/jimenez-mata-malo-molina-20100601.html