lunes, 14 de febrero de 2011

Cádiz Ilustrada critica la sustitución de forjados en la iglesia de San Pablo.

Según la asociación de defensa del patrimonio se han cambiado vigas de madera de la cúpula por otras metálicas y cubiertas de hormigón

El cierre del año 2008 o el hundimiento de las cubiertas del camarín evidencian la necesidad de intervenciones de calado que muestra el templo de la Conversión de San Pablo. Actuaciones en un edificio calificado en el nuevo PGOU con un grado 1 que exigen una serie de requisitos ligados al respeto de los elementos característicos del edificio y otros que si bien no son obligatorios sí ayudan a conservar su sello característico. Unas consideraciones, las segundas, que según la asociación de defensa del patrimonio gaditano Cádiz Ilustrada no se han sido consecuentes con un edificio construido en 1687.

A través de una nota de prensa, la entidad criticó ayer las obras efectuadas en el templo de la calle Ancha en las que se procedió a sustituir el forjado de la cúpula del presbiterio por «materiales modernos que no combinan bien con edificios antiguos».

En concreto, Cádiz Ilustrada sostiene que se ha eliminado el forjado original de vigas de madera en la zona de la cúpula por otras metálicas además de incorporar cubiertas de hormigón. Unas actuaciones que «no han sido muy respetuosas con el patrimonio» y que se realizaron cuando se repararon las cubiertas del camarín del Altar Mayor.

La hornacina de Ecce-Homo

Las obras comenzaron en el templo de la calle Ancha cuando se desprendió parte del techo del camarín en el que reposa la imagen de Jesús del Ecce-Homo, el pasado mes de diciembre. La situación se hizo urgente ante le riesgo de filtraciones provocadas por el socavón que apareció en la azotea del templo. Así las cosas, se pasó a sustituir las cubiertas de la zona del altar por otras nuevas de los mismos materiales (vigas de madera). Sin embargo, «si se actuó bien reparando el camarín citado, no ocurrió lo mismo con las cubiertas de la cúpula», como critica Cádiz Ilustrada.

Y es que fue en este momento, cuando el responsable del templo, el Obispado, siguió adelante con otros trabajos que también precisaban una intervención. Se actuó entonces en las cubiertas de la falsa cúpula del presbiterio y se sustituyeron sus forjados. Unos trabajos que ahora son el objeto de la polémica ya que miembros de la entidad lo consideran un intervención demasiado agresiva para un edificio histórico.

Por ese motivo, la entidad «ha procedido a ponerlo en conocimiento del Ayuntamiento para que queden al tanto de la situación y actúen en consecuencia». De hecho, la asociación llega a preguntarse si la obra en la cúpula cuenta con todos los permisos necesarios.

En la nota de prensa, la asociación explica el problema de recurrir a elementos constructivos modernos en edificios históricos. «Las vigas metálicas se contraen y dilatan mucho más ante las oscilaciones térmicas que las vigas de madera. Asimismo, el hormigón es un material rígido que no responde bien a los movimientos de los elementos constructivos tradicionales». Así las cosas, habrá que esperar a la respuesta de las administraciones competentes. De momento, ayer este periódico se puso en contacto con el rector del templo de San Pablo y responsable de medios de comunicación del Obispado, Manuel de la Puente. El sacerdote evitó pronunciarse ante la denuncia pública de Cádiz Ilustrada alegando desconocer el objeto exacto de las quejas.

Cádiz Ilustrada critica la sustitución de forjados en la iglesia de San Pablo. La Voz Digital