jueves, 23 de diciembre de 2010

Zona Franca destinará diez millones de euros a la construcción de 17 naves de realojo

El presidente del Consorcio, José de Mier, adelanta que en ellas acogerán a las empresas del recinto exterior afectadas por el PGOU

Ante la llegada de un nuevo año toca hacer balance sobre el pasado. Ayer le correspondió hacerlo al presidente del consorcio de la Zona Franca, José de Mier, quien aseguró una y otra vez que pese a la crisis, 2010 ha dejado el vaso medio lleno en las instalaciones que dirige. Y todo gracias al sector primario. Empresas como Mercadona, Procosur -que está culminando las obras de sus nuevas instalaciones- y Harinera Vilafranquina han contribuido en cada gota de ese vaso. El proyecto de instalación de una fábrica de pastas que anunció el propio De Mier justo ahora hace un año también parece que prospera. La empresa ya ha «consolidado el contrato del suelo, lo ha comprado y lo más importante, lo ha pagado». De hecho ya ha realizado un movimiento de tierra y está a punto de adjudicar el pilotaje. Con Ibarra, el presidente del consorcio de Zona Franca afirmó haberse llevado un disgusto con el expediente de Regulación de Empleo «que ya indicó que iban a cerrar» pero aún así no se dan por vencidos y están buscando nuevas fórmulas para que la empresa «vuelva a producir».

Tras el balance de 2010 toca hacer frente al futuro y en 2011, Zona Franca abordará un proyecto importante, la construcción del edificio de oficinas y naves de realojo que cuenta con un presupuesto de diez millones de euros en un terreno de 5.000 metros cuadrados. El objetivo es similar al de la oficina de rehabilitación de viviendas, confesó De Mier. Con el nuevo Plan General de Ordenación Urbana procederán a remodelar la parte exterior del recinto de Zona Franca y derribarán algunas de las naves que están en esta zona «y mientras tanto se realojarán en las nuevas naves que construiremos». Aún no se ha fijado qué empresas serán las primeras en ocupar las nuevas instalaciones, «eso será algo que decida el propio consejo».

Además, parte del presupuesto se destinará a mejorar la fachada que linda con el barrio de Puntales y a mejorar el alcantarillado de la zona. De Mier explicó que una de las novedades de este programa se basa en la inversión. De los diez millones presupuestados, seis los aporta los fondos Feder y el resto de los cuatro se pagarán «con especias». Esto es, el constructor al que se le adjudique el proyecto se le pagará con algunas de las naves del recinto. Este hecho repercutirá directamente en las cuentas del consorcio que mejorarán y «reducirán las deudas y la hipoteca que aún tenemos pendiente», subrayó De Mier. El objetivo es aprobar el pliego de condiciones el próximo 29 de diciembre para empezar con el proceso de adjudicación en enero y comenzar las obras antes de la llegada del verano.