lunes, 7 de febrero de 2011

La plaza de Santa María del Mar o la victoria de la movilización de los ciudadanos

Dos años y medio después de que se disolviera la plataforma cívica, el proyecto arranca adaptado a las exigencias vecinales

El fenómeno se hizo tan frecuente que dio pie a un chascarrillo, que denominaba «plataformismo» al movimiento de ciudadanos que, más o menos espontáneamente, más o menos ajeno a cualquier grupo político, se organizaba para manifestarse contra un proyecto institucional. Ocurrió entre 2008 y 2010, especialmente. Uno de los ejemplos más llamativos entre los que dieron pie al movimiento fue, junto al de rechazo al muelle del Socorro en La Caleta, las manifestaciones semanales contra la construcción de un quiosco-bar que tendría parte de sus instalaciones sobre la plaza de Santa María del Mar.

La plaza de Santa María del Mar o la victoria de la movilización de los ciudadanosLa noticia saltó a la opinión pública cuando en 2006, el Ayuntamiento de Cádiz anunció el proyecto del establecimiento. Tendría su emplazamiento bajo la plaza, en el espacio construido a tal efecto dentro de la estructura del antiguo baluarte. Pero, como epicentro de la polémica, tendría conexión con una terraza superior, con quiosco, que ocuparía el espacio público.

El malestar fue creciendo, en círculos vecinales, hasta que dio paso a una página web llamada 'Salvemos la plaza de Santa María del Mar'. Ese espacio en internet sirvió de punto de encuentro de todos los que se oponían al proyecto.

Durante los dos años siguientes a su anuncio, se conocieron los trámites vinculados. El Grupo Grosso se hizo con la adjudicación y el Ayuntamiento de Cádiz aportaba la mitad de los costes de la terraza. Demarcación de Costas, dependiente del Gobierno, dio su visto bueno el 10 de mayo de 2008. Era la última luz verde, pero encendió la señal roja de los vecinos. Intercomunicados por esa página, decidieron convocar concentraciones semanales. Todos los martes empezaron a reunirse. Primero, medio centenar. Luego, más de cien. Llegaron a ser varios centenares con pancartas cada vez más reivindicativas. Bastaron tres convocatorias para que el empresario que había obtenido la concesión del proyecto, Pablo Grosso, pidiera una pausa. De anunciarse la inauguración a principios de 2009 se pasaba a pedir una pausa. La presión vecinal siguió hasta el mes de junio de 2008. Hubo recogida de firmas, hasta 4.000, y tensas protestas en el pleno ordinario de ese mes. El empresario daba marcha atrás definitivamente. Ni seguía con el proyecto ni volvería a concurrir cuando fuera modificado. Se iba.

Desenlace

El Ayuntamiento de Cádiz aguantó la presión ciudadana (respaldada por el PSOE local) hasta octubre de 2008. Urbanismo admitió ese mes, el día 9, que cambiaba el proyecto. No habría quiosco sobre la plaza, que seguiría libre para los ciudadanos. Se negaban a que un negocio privado acabara con el mirador al mar de su barrio y «produjera un efecto pantalla entre la ciudad y el mar». Se amparaban en «el espíritu del PGOU vigente» entonces, que según la plataforma era el de «proteger para los ciudadanos de toda construcción excesiva en los espacios públicos». El 31 de octubre de 2008 llegaba el acta del armisticio entre ciudadanos y administración municipal (apoyada con el permiso del Gobierno, a través de Costas).

La plataforma 'Salvemos la plaza de Santa María del Mar' hizo público un manifiesto tan prudente como victorioso: «Este colectivo suspende por el momento sus actos de protesta, pero permanece vigilantes para reiniciarlos si el Ayuntamiento diera alguna señal de retomar este proyecto». Dos años y medio después, la vigilancia también queda desactivada. La obra comenzó el pasado martes. No hay quiosco. La plaza será renovada con juegos infantiles y jardines. Nuevo acceso a la playa y, el bar, bajo el suelo. «Una lección de los ciudadanos al gobierno local. No se puede gobernar de espaldas a los vecinos, sin preguntar», resume casi tres años después Natalia Álvarez, concejal del PSOE especializada en Urbanismo.