viernes, 15 de abril de 2011

Un vistazo al boceto del Parador que dibuja Collarte

El arquitecto apuesta por sustituir la balaustrada de la muralla por vidrio

Parador. Parador Atlántico. "En Cádiz la gente le llama Hotel, pero yo prefiero que se le diga Parador". Afable y comunicativo, Luis Collarte explica al detalle y sin someter a sus palabras al corsé de los tecnicismos de la arquitectura los trabajos que se están acometiendo en la edificación del futuro Hotel. Perdón, Parador.
Sobre el terreno, sus manos se esmeran por dibujar en el aire lo que sus ojos ya ven, como esa amplia cocina rodeada por salones -todos comunicados- que se emplazarán en el cuerpo bajo del edificio. Y sobre esa instalación, una gran piscina y un spa a los que se podrá acceder por la cafetería de los desayunos y que se ubicará en la entreplanta del complejo hotelero. "Esa entreplanta y la zona de la piscina -explica 'dibujando'- irán conectadas a través de una plataforma que quedará justo encima de la avenida del Atlántico". Será una avenida que conectará la calle Benito Pérez Galdós con el Paseo Marítimo que se va a abrir al borde de la muralla. "Para nosotros, esa avenida es una continuación de la plaza del Falla, aunque no la hemos hecho en la misma dirección que Benito Pérez Galdós porque eso nos creaba muchos problemas de funcionamiento".
Bajo la cafetería de los desayunos, justo en la planta sobre rasante del edificio y anexa a la avenida del Atlántico, irá otra cafetería abierta a toda la ciudadanía. "Este espacio va a tener mucha aceptación, dada su amplitud y sobre todo su conexión con el Paseo", augura el arquitecto, que aprovecha para decir que si el Ayuntamiento le da permiso, sustituirá la balaustrada de la muralla por vidrio.
Y para el final se guarda la joya de la corona: la terraza-bar del Parador que se ubicará sobre la cuarta planta. "Las vistas desde esa altura son espectaculares, y con el fin de que las disfruten todos los gaditanos le hemos damos la opción a la empresa de que se pueda acceder directamente a ella desde la planta baja, por medio de un ascensor. Yo doy opciones y ya deciden otros", sonríe Collarte.