jueves, 9 de junio de 2011

El kilómetro cero de Zona Franca

El Consorcio quiere priorizar la actuación en Navalips al considerar que es una parcela con un alto valor comercial · La oficina encargada de reordenar el polígono exterior trabaja ya en el proyecto global

naves 1La oficina creada por el Ayuntamiento y la Zona Franca para la reordenación del polígono industrial de la ciudad cumple un mes a plena actividad y con la perspectiva de varios años por delante de trabajo. Como estaba previsto, la prioridad es contactar con todos los propietarios y empresarios que trabajan en esta zona, tanto por escrito como por reuniones que se organizarán a medio plazo. "Queremos conocer verdaderamente lo que existe y cuál es la problemática, ya que sin ellos difícilmente puede salir esta operación", según destaca el delegado del Estado en el Consorcio, José de Mier.
Mientras se activa la oficina, la Zona Franca ha adjudicado ya a Isolux-Corsam la construcción de un edificio de oficinas y de naves industriales de realojo, con un coste de 10.075.262 euros y un plazo de ejecución de un año, que permitirá en su momento reubicar a las firmas que se vayan moviendo de su actual ubicación para hacer avanzar el proyecto del nuevo polígono. El edificio de oficinas contará con seis plantas y 6.449 metros cuadrados de superficie, mientras que el de las naves contará con 17 dependencias con cerca de 3.500 metros cuadrados en total, cada una con una entreplanta. naves 2
   Ambas actuaciones, reuniones con los empresarios del polígono y nuevas naves, serán las dos patas fundamentales sobre las que se basa la primera fase de esta operación, que por su calado (afecta a decenas de industrias y a más de 300.000 metros cuadrados de suelo) alargará su ejecución durante un largo periodo de tiempo.
A la vez, se fijará la inversión que habrá que realizar en toda la operación. Aunque ya existe un diseño planteado en el nuevo PGOU, destaca De Mier que todos estos estudios deberán aclarar "lo que se quiere hacer y la viabilidad económica de la propia actuación". Y se verá también el dinero que va a ser necesario invertir y de dónde se puede sacar. En este sentido, el delegado del Estado considera que aún se puede contar con los Feder hasta el 2013, rechazando la política de las subvenciones. "No se trata de embellecer la ciudad sino de hacer cosas que sean rentables, por lo que debemos dar con la tecla de negocios con futuro y no que simplemente llenen espacios sin futuro".
Con esta perspectiva de trabajo, de planificación del conjunto y de poner en marcha actuaciones con un claro calado económico y ciudadano, desde la Zona Franca se considera que una de las primeras parcelas sobre las que se debe actuar es la que se ubica en los terrenos de Navalips.
Afirma José de Mier que, a priori, es la actuación más rápida de ejecutar pues el amplio terreno donde se asienta apenas cuenta con siete u ocho propietarios con los que negociar, entre ellos tres administraciones públicas. Por lo pronto, el Consorcio ya trabaja en la adquisición de las naves de Navalips, propiedad de la empresa pública Infoinvest. El delegado reconoce que será un proceso lento, pues se pretende que su adquisición no sea una carga financiera para la Zona Franca ya que su puesta en valor tardará su tiempo.
Junto a la relativa facilidad por hacerse con Navalips y el suelo que completa esta unidad de actuación, la prioridad por parte del Consorcio se justifica por el alto valor comercial y de ocio que tendrá este suelo, al ubicarse a escasos metros del estadio Carranza (que se prevé cuente también con una zona comercial y un complejo hotelero) y también a pocos metros del centro cultural que el Ayuntamiento de Cádiz pretende abrir en los Depósitos de Tabacos, el segundo puente o el nuevo hospital regional. En definitiva, una posición estratégica que haría más viable la operación, aunque desde el Ayuntamiento se defiende priorizar una operación similar en la zona donde se ubica Hipersol, a la entrada de la ciudad.
NAVE 3 En todo caso, las prioridades podrían cambiar en el caso de que se contase con alguna oferta de una gran firma interesada en ubicarse en Cádiz. En ese caso, la oficina técnica se centraría en este proyecto para buscar espacio donde ubicarlo y que la capital no deje perder nuevas oportunidades de negocio.
La ambiciosa operación en el viejo polígono industrial, que si se cumplen las previsiones municipales podría crear a medio y largo plazo unos cinco mil puestos de trabajo, fue protagonista del debate político entre el PP y el PSOE en la pasada campaña electoral. En este sentido, considera De Mier que "se ha utilizado este proyecto sin entrar en profundidad en el mismo. El PSOE ha hablado de viviendas hasta las instalaciones de Rossi (ocupando la parcela de Navalips, lo que impediría el diseño defendido por el propio Consorcio). Lo importante es tener la planificación urbanística para el conjunto del terreno, ya después se verán las opciones definitivas".
En todo caso, esta operación ahora iniciada demuestra una vez más el papel protagonista que tiene el Consorcio de la Zona Franca en el desarrollo económico de Cádiz y el conjunto de la Bahía. En plena crisis, ha sido la única administración capaz de atraer a nuevos inversores privados. En el recinto interior ya se está trabajando en la nueva planta de Procosur, que dejará libre sus viejas dependencias para los que el Consorcio ya tiene en cartera candidatos para ocupar el suelo. Igualmente, trabaja a pleno rendimiento la planta de Caladero, una firma del grupo Mercadona, que centraliza en Cádiz parte de la distribución de pescado a sus centros del sur del país.
Y junto a ello, la última firma que anuncia su apertura para el primer semestre de 2012: una fábrica de pasta de la empresa catalana Oromas.
Las instalaciones, que ocupan 22.000 metros cuadrados en una parcela de 60.000 en el Bajo de la Cabezuela, permitirán la producción de 12.000 kilos de pasta a la hora a través de tres líneas de producción. La inversión ronda los 46 millones de euros, con una subvención de la Junta de 8,6 millones de euros y la creación de una treintena de puestos de trabajo.
La llegada de esta firma nacional se logró gracias a las negociaciones realizadas desde de la Zona Franca, que mantiene un área de negocio exterior con el fin de atraer empresas tanto para ubicarlas en suelo de su propiedad a lo largo de toda la provincia como en otros terrenos adaptados a las necesidades de los nuevos inversores.
Cabe destacar que en las últimas dos décadas la Zona Franca ha invertido 182 millones de euros, la gran mayoría centrados en los últimos seis años, y 95 millones procedentes del capital privado, con una elevada creación de puestos de trabajo.