martes, 30 de agosto de 2011

La Alameda se prepara para las obras de pavimentación en un nuevo tramo

El inicio de las obras se prevé para los próximos días · Ya se ha colocado, aunque tapada, la señalización vertical. Se espera que pronto romani disfrute de su casa, a precio de saldo, en plena alameda, aun con el agravio del sistema de transportes de los vecinos del casco historico.

La Alameda Marqués de Comillas se prepara estos días para el inicio de una nueva fase en las obras de pavimentación de la circunvalación del casco histórico, cuyo nuevo diseño combina los adoquines con dos pequeños carriles de asfalto por cada sentido de circulación por donde transcurrirá el tráfico rodado. El inicio de las obras en el tramo comprendido entre la rotonda de Buenos Aires y el colegio Carlos III se prevé que sea inminente -en la primera quincena de septiembre-, por lo que ya se están realizando los preparativos en la zona afectada.
En los últimos días se han colocado en las aceras las señales verticales que anuncian la prohibición de estacionar en toda la zona. Y es que la sustitución de los adoquines requiere levantar primero uno de los sentidos de la circulación, y habilitar el otro sentido en las dos direcciones, por lo que la Alameda quedará expedita de vehículos estacionados.
El primer tramo en levantarse será el que está situado más cerca de las edificaciones. Por ahí discurrirá el cable de alta tensión que aumentará la potencia eléctrica del casco histórico y que es fundamental para dar cobertura a los nuevos equipamientos previstos en la zona (aparcamiento subterráneo de Santa Bárbara, actualmente con una conexión provisional, hotel Atlántico, teatro José María Pemán, Centro de Arte Contemporáneo, futura ampliación del Parador, Valcárcel, castillo de San Sebastián...).
Precisamente, la necesidad de dotar de la potencia eléctrica suficiente a estos equipamientos, muy en especial al Parador, hace que este proyecto deba estar listo antes de la apertura del hotel, prevista para marzo del próximo año, por lo que el ritmo de las obras deberá ser ágil. Aprovechando la necesidad de instalar este cable de alta tensión, se procede también a la sustitución del pavimento y a la incorporación de los carriles de asfalto que ya están presentes entre Santiago Terry y Buenos Aires. Una fórmula que mejora la conducción en la ronda del casco histórico al mismo tiempo que preserva el valor patrimonial del adoquín.
Además de la imposibilidad de aparcar en la Alameda durante los próximos meses, lo que traerá consigo importantes dificultades para conductores y especialmente para vecinos de la zona, las obras de pavimentación en la calzada también afectará a la línea 2 de los autobuses urbanos, que de momento mantendrá su recorrido circular como hace actualmente, ante la imposibilidad de que se crucen dos vehículos en el ancho que se habilitará para el tráfico.
Esta obra estará costeada por la empresa municipal Eléctrica de Cádiz y, en este caso, por la empresa Acciona (que es la que está construyendo el Atlántico), costeando cada entidad el 50%.